El Trabajo: la clave de la prosperidad es la productividad

El Trabajo: la clave de la prosperidad es la productividad

Proverbios 6:6-11; Prov. 24:30-34.

El trabajo no es una maldición, es una bendición. Ame el trabajo, no vagabundee.

Proverbios 14:23: «En toda labor hay fruto»

«El labrador para participar de sus frutos debe trabajar primero» 2 Timoteo 2:6.

La clave de la prosperidad es la productividad.

Elementos para un buen ambiente de trabajo

  1. Respeto a la autoridad: el orden de Dios para todas las cosas.
  2. Desarrollo de mi familia: familias sanas, sociedades sanas.
  3. Desarrollo de mis habilidades: la realización en el trabajo tiene que ver con la oportunidad que tengo para poner en acción mis habilidades que me ayudan a mi realización.
  4. El servicio a los demás: mi trabajo se trata de mi contribución a la sociedad y mi servicio a los demás. Ejemplo: construcción de un hospital: tres obreros: uno dijo estoy pegando blocks, otros dijo estoy construyendo un edificio, otro dijo estoy haciendo un edificio para la salud de la ciudad.
  5. Puntualidad: el tiempo es el recurso más valioso que Dios nos ha dado. El buen uso del tiempo es una gran inversión. El mal uso es un gasto de recursos. El dinero es tiempo en forma de papel.
  6. Alto rendimiento: trabajar duro y con excelencia en el desempeño de mis labores.
  7. Honestidad: las ideologías y conceptos de hoy dicen que todo es material. Cuanto dinero gasta una empresa en seguridad? Honesto con el tiempo de trabajo, con los recursos de la empresa, con el trato y los servicios al cliente, los unos con los otros.
  8. Trabajo en equipo: la mejor ilustración es el cuerpo humano. Hay que entender que soy parte de un equipo. Lo nocivo del individualismo. Yo solo hago mi parte.
  9. Humildad: reconocer los errores y el poder del perdón. Somos humanos en desarrollo, ayudándonos unos a otros.
  10. Paciencia:
  11. Las personas pacientes reciben tres honores:
  12. 1. Son reconocidas como personas en control de ellas mismas, porque saben cómo reaccionar ante situaciones difíciles.
  13. 2. Son reconocidas como personas con entendimiento. Porque escuchan para asegurarse que entendieron antes de reaccionar. No tomarán altos riesgos en una situación.
  14. 3. Son reconocidas como personas sabias, porque mantienen su paz y calman los miedos de otros involucrados, dando buen consejo.
  15. Planeacion efectiva: Si queremos ser exitosos y tener la bendición de Dios, nuestro plan debe responder a estas cuatro preguntas:
  16. ¿Se puede lograr?
  17. ¿Se puede mantener después de lograrse?
  18. ¿Qué efecto tendrá en nuestra familia y amigos?
  19. ¿En que clase de persona me convertiré cuando obtenga el resultado final?

Principios de Economía Bíblica

Rompiendo con la pobreza y entrando a la prosperidad

Toda la sabiduría viene de Dios, practique estos principios y enseñeselos a sus hijos, así se va a romper el ciclo de la pobreza.

1.Dios es el dueño de todo lo que existe. Hago 2:8, Salmos 24:1

RECONOZCA QUE SU VIDA, SUS POSESIONES Y SU DINERO NO LE PERTENECEN A USTED.

 

2. Dios es el que da el poder (habilidad) para hacer riquezas. Deuteronomio 8:18: habilidades, talentos, inteligencia, vocación.

ES A TRAVÉS DEL USO DE NUESTRAS HABILIDADES QUE PRODUCIMOS RIQUEZA

 

3. Trabajo: Proverbios 6:6-11; Prov. 24:30-34. El trabajo no es una maldición, es una bendición. Ame el trabajo, no vagabundee. «En toda labor hay fruto» Proverbios 14:23; «El labrador para participar de sus frutos debe trabajar primero» 2 Timoteo 2:6. La maldición del pobre es el asistencialismo.

 

4. Sea un buen administrador. Mateo 24:14-19: el método de Incremento de Dios no es por adición sino por multiplicación. Marcos 10:28-31

Prácticas de buena administración:

– Presupueste: no gaste más de lo que tiene.

– No se meta en deudas

– Ahorre b

– Invierta

 

5. Honre a Dios. El método de Dios para la Iglesia es a través de la obediencia de sus hijos. Dios quiere la abundancia para su obra: Exodo 35:4-29 y 36:5-7; 1 Crónicas 29:1-9.

Proverbios 3:9-10; Malaquias 3:10-12: el temor a dar; Eclesiastés 11:1; Marcos 10:28-31, Mateo 6:33. Dios es un Dios de abundancia: la creación, Abraham, Elías, Eliseo, los panes y los peces, testimonio personal: prosperidad financiera, la provisión de Dios, estudios en el extranjero, mis hijos en colegios y universidades privadas, abundancia de bienes: carros, vestido y comida, herencia a mis hijos y nietos, viajes, la casa: provisión milagrosa y cancelación milagrosa, reloj y diamante, etc.

– honra a los padres: Efesios 6:2-3

– honra a los pastores. 1 Timoteo 5:17: comestibles, hablar de Joshua.

 

Con base en el registro bíblico, el diezmo debe ser dado a aquellos que tienen la responsabilidad delante de Dios, del gobierno espiritual de nuestras vidas. Honramos ese gobierno con el pago del diezmo, lo que, a la vez, le proporcionan a estos hombres la capacidad de dedicar su tiempo a la oración y al estudio de la Palabra, para nuestro cuidado y alimento.

 

  1. El diezmo en el Antiguo Testamento era para los Levitas como aporte al ministerio sacerdotal (Num. 18:20-24)

 

  1. En el Nuevo Testamento, el diezmo es para los que gobiernan la casa de Dios y ministran la Palabra (1 Co. 9:7; Gal. 6:6; 1 Ti. 5:17-18).

 

  1. El propósito del diezmo es de que el pueblo de Dios sea espiritualmente alimentado (Mal. 3:8-10; Hechos 6:4).

 

  1. En el Antiguo Testamento el diezmo era para los Levitas (Num. 18:20-24), en el Nuevo Testamento, el diezmo se le da a los que representan el gobierno de Dios, a los cinco oficios (Efe. 4:11; Hechos 6:4) o a los ancianos de la iglesia local (Hechos 4:34-35).

 

  1. El diezmo debe ser dado “hacia arriba”, al que Dios ha colocado gubernamentalmente sobre mí (Heb. 7:7; Num. 18:25-28).

 

  1. El diezmo es una expresión de sumisión al gobierno de Dios (Gen. 14:18-20; Heb. 7:7).

 

  1. Al recibir los diezmos de alguien, estoy tomando la responsabilidad gubernamental sobre él (Heb. 13:17; Eze. 34:7-10; 1 Pedro 5:2).

 

  1. Sea generoso. Prov. 11:25; Prov. 19:17; Eclesiastés 11:1. La maldición de la tacañería: Prov. 11:24. Hay mucha gente necesitada a nuestro alrededor, muchas oportunidades para ayudar.

 

  1. Herede a sus hijos y sus nietos. Prov. 19:14; Prov. 13:22

Por:  Ronald A. Díaz.  Th.M.